jueves, 19 de octubre de 2017

#46 Tannhäuser



Teatro de la Maestranza de Sevilla (1997)
Werner Herzog.
Por Ealmagro [GFDL o CC BY-SA 4.0-3.0-2.5-2.0-1.0]
Via Wikimedia Commons




Tannhäuser und der Sängerkrieg auf Wartburg

Estreno: Dresde, 19 de octubre de 1845

Compositor: Richard Wagner

Libreto en alemán: el compositor, basándose en dos leyendas alemanas sobre el caballero Heinrich Tannhäuser.


Tal día como hoy se estrenó, en el Hoftheater de Dresde (Sajonia), esta ópera mezcla de mitología, cristianismo y redención.

Esta es una de esas óperas que a mí me parecen de transición en el repertorio de Wagner. Aún conserva los números cerrados (un aria, un coro, etc.) pero empieza a haber leit-motive que, sin dominar toda la música, siguen existiendo momentos de narración continua a través de la música, como el preludio del Acto III.

En torno a la figura del trovador Tannhäuser aparecen el amor divino y el amor humano o el sagrado y el profano. Lo que ocurre es que esos términos son equívocos, porque aquí la diosa Venus simboliza el amor sensual, carnal, mientras que la humana Elisabeth es la que simboliza lo casto.

Comenzamos con Tannhäuser en el Venusberg, en los brazos de Venus. Pero luego acude a un concurso de trovadores y allí encontramos a Elisabeth, su casta enamorada.

El título original de esta “gran ópera romántica” es Tannhäuser y el torneo de trovadores del castillo de Wartburg. Y es que en el acto II se celebra precisamente una competición entre cantantes. Mientras el barítono Wolfram canta a la castidad, Tannhäuser contesta ensalzando el deseo sensual.

Eso a la parroquia no le gusta nada, y tiene que salvarlo Elisabeth, a cambio de que él se comprometa a ir de peregrinación a Roma, y acaba muriendo. Antes, por supuesto, también ha muerto Elisabeth. Se ve que el ideal femenino en la ópera del XIX era acabar muertecita. Desde que Rossini se jubiló no creo que ni una sola tuviera un final feliz. Y encima por culpa del héroe, o del amor, y no por ellas mismas.

Al final aunque Tannhäuser desesperado clama a Venus, Wolfram le recuerda a su novia virtuosa, que seguro que reza por él desde el cielo y bla bla bla, acaba redimido (y esto lo sabes porque su báculo, mágicamente, florece) pero muerto. De nuevo, la mujer como intercesora para que el canalla se redima, o la redención a través del amor que curiosamente significa más bien el sacrificio de la mujer por amor a un hombre.

Es una de esas óperas que, casi como todo Wagner, puede ser un auténtico espectáculo teatral si la ves sobre un escenario, aunque hay que reconocer que ese dilema entre lo sensual y lo religiosamente correcto igual está un poco pasado para los espectadores actuales. Es, de todas formas, bien agradable escucharla, simplemente, imaginándote en tu cabeza el refugio de Venus, el Wartburg, los peregrinos de Roma y demás.

De esta ópera hay dos versiones, la de Dresde 1845 y la llamada “de París” por haberse estrenado en el Teatro Imperial de la Ópera de esa ciudad el 13 de marzo de 1861.

Si no eres aficionado a la ópera, igual esta no es de las mejores para empezar. Tampoco es que sea de las mejores-mejores de Wagner. Como suele ocurrir con Wagner, sí que podrás disfrutar de una selección de extractos orquestales que serían aquí la Obertura que presenta los dos temas el motivo religioso y el voluptuoso, la Música del Venusberg y la Gran Marcha.

¿Números a destacar? Sobre todo, dos, la bienvenida de Elisabeth a Tannhäuser al principio del acto II Dich, teure Halle, y el relato de los viajes de Tannhäuser, Hör an Wolfram, hör an!

Siento debilidad por el personaje de Wolfram, barítono, y por lo tanto otro momento que me encanta es O du mein holder Abendstern, la "canción de la estrella". Es uno de los papeles que mejor le iban a mi ídolo, Dietrich Fischer-Dieskau. Lo escogió para su debut en Bayreuth en 1954. Aquí un enalce a una representación de Tannhäuser del año 1978.



Como grabación, recomiendo una de las clásicas, la que a principios de los años 1970 dirigió Sir Georg Solti para la Decca, con René Kollo, Helga Dernesch,Christa Ludwig, Victor Braun y Hans Sotin, con la Orquesta Filarmónica de Viena, el coro de la Ópera Estatal de Viena y los Niños Cantores. Es la versión de París, completa.

Para saber más, la wikipedia. El libreto, en español y alemán, así como discografía de referencia, en Kareol

miércoles, 18 de octubre de 2017

#7 1984

Por Orwellino (trabajo propio)  [CC BY-SA 4.0]
Via Wikimedia Commons

Nineteen Eighty-Four
Autor: George Orwell
Fecha de publicación: 1949

No hablan del pasado, hablan del hoy.

Esta novela es una de las distopías más famosas de la historia. Parecería que habla del totalitarismo de los nazis o de la URSS, pero no, mira más adentro y verás que habla también del hoy.

Ambientada en lo que entonces era el futuro, 1984 sigue a su protagonista, Winston Smith, que vive en un Londres que ya no se llama así y que forma parte de uno de los tres grandes estados en los que se divide la Tierra, en concreto, Oceanía. Estos tres grandes se enfrentan en una guerra permanente, infinita, que ninguno de ellos puede acabar de ganar ni perder.

Esto contribuye a controlar a la población. La gran masa son los proles, que llevan existencias muy básicas y sensuales, y luego están los miembros del Partido único, que mueven el cotarro.

Hay pantallas y micrófonos por todas partes, mirando, oyendo, controlando lo que la gente hace. Se pide una devoción incondicional e irracional al Gran Hermano. Y hay que creer lo que dice la propaganda, incluso cuando hoy dice una cosa y mañana la contraria.

Entre los instrumentos de control está el cambio continuo del pasado. Cuando este se vuelve incómodo, se destruyen documentos, escritos, fotos, hemerotecas enteras, y se reconstruyen con lo que debieron decir, y no lo que pasó en realidad.

La historia se reinventa continuamente, creando sucesos que no pasaron y borrando toda evidencia de otros que sí ocurrieron. Quien controla el pasado, controla el futuro, dicen en el libro, y el que controla el presente, controla el pasado.

Se inventan una neolengua, cada vez más pobre, para limitar la capacidad de pensamiento de la gente.

Y cosas como el doblepensar, es decir, ser perfectamente capaces de aceptar una cosa y la contraria sin ver ninguna incoherencia en ello. Sin sentir lo que en psicología se llama disonancias cognitivas.

Y llamando a las cosas lo contrario a lo que son, como el Ministerio de la Verdad, que es el que se encarga de crear mentiras, o el de la Paz, que se dedica a la Guerra.

Son un montón de conceptos que te hacen pensar.

El argumento es bastante simple. El protagonista vaga por este mundo, se plantea cosas, duda, tiene su lío amoroso, su momento de rebelión y, al final, lo atrapan, torturan y acaba rindiéndose a la presión del régimen. Aceptará como verdad lo que el Partido determine a cada momento.

La novela goza de ese estilo tan práctico y eficaz de casi todos los anglosajones, de manera que la lectura es bastante ágil y fácil.

Los personajes se te quedan clavados en la retina. Después de la película que hicieron, para mí Winston tendrá siempre el rostro de John Hurt.

Cuando leí este libro por vez primera, allá en los años ochenta, pensé que hablaba de los totalitarismos de los años 20-30 como el nazismo o la URSS y sus purgas constantes, confesiones forzadas, destrucción o borrado de personajes. Y sí, está claro que por la época en la que se escribió estaba describiendo sobre todo un futuro distópico con todo el mundo al estilo soviético.

Era la época de la movida, había llegado la democracia, entrábamos en la Comunidad Económica Europea,… seguro que eso no iba con nosotros.

Pero con los años me he dado cuenta de que las ideas que contiene la novela van más allá, se han hecho hueco en nuestra sociedad y, a pesar de la caída del Muro de Berlín, son trucos que siguen estando presentes.

¿Qué digo presentes? Precisamente el que ya no exista la URSS podemos ver más claramente los trucos de la propaganda. Ahora nos damos cuenta de que no hablaba de un régimen en particular sino de una forma de hacer política: la forma fascista, totalitaria, excluyente y brutal, de hacer política.

Me resulta curioso que no fuera la URSS sino España la que le hizo ver este tipo de manipulación, en particular la histórica. Será que es una forma de deshonestidad que se nos da particularmente bien. Así se puede leer en la wiki:

Ya de joven me había fijado en que ningún periódico cuenta nunca con fidelidad cómo suceden las cosas, pero en España vi por primera vez noticias de prensa que no tenían ninguna relación con los hechos, ni siquiera la relación que se presupone en una mentira corriente. (...) En realidad vi que la historia se estaba escribiendo no desde el punto de vista de lo que había ocurrido, sino desde el punto de vista de lo que tenía que haber ocurrido según las distintas «líneas de partido». (...) Estas cosas me parecen aterradoras, porque me hacen creer que incluso la idea de verdad objetiva está desapareciendo del mundo. A fin de cuentas, es muy probable que estas mentiras, o en cualquier caso otras equivalentes, pasen a la historia. ¿Cómo se escribirá la historia de la Guerra Civil Española? (...) Sin embargo, es evidente que se escribirá una historia, la que sea, y cuando hayan muerto los que recuerden la guerra, se aceptará universalmente. Así que, a todos los efectos prácticos, la mentira se habrá convertido en verdad.
Para que nadie se confunda, Orwell vino, según dijo, “a matar fascistas” y entró en el POUM, se encontró con las barbaridades, las mentiras y la propaganda de los estalinistas y acabó huyendo por pies, temiendo por su vida, y no precisamente por las balas franquistas.

Sus reflexiones me parecen aún vigentes. Lo vemos cotidianamente en los medios de comunicación. Veo a los extremistas de mi país (marxistas, nacionalistas y hasta chavistas) te cuentan unas historias que tú sabes que no son verdad, porque has leído los documentos, has visto y oído las grabaciones, y aun así mucha gente se lo cree.

¿No os suena actual ese doble lenguaje que usa el opresor diciendo que no, que quien oprime es “el otro”? ¿O que sea precisamente el que desarrolla comportamientos fascistas, pretendiendo imponerse al que piensa diferente mediante la violencia no amparada por la ley, es precisamente quien llama “fascista” al otro?

La diferencia del mundo actual respecto al futuro imaginado de 1984 es que no hace falta un partido único, ni tampoco violencia sistemática y torturas individualizadas para “convertir” a cada individuo. No hay que convertir uno a uno, sino lograr una masa crítica y después la conformidad social hará el resto (“no estoy convencido de esto, pero si todo el mundo lo dice, será, ¿para qué voy a ser el raro que dice otra cosa?”). Hay partes de España que llevan años –me parece a mí- como experimentos tipo Solomon Asch.

No, el fanatismo se puede dividir en partidos aparentemente distintos, con tal de que concierten una decidida acción común en la búsqueda conjunta del poder con exclusión de otros grupos. 1984 lo deja claro, el Partido quiere el poder por el poder; las grandes palabras son sólo excusas

Tampoco es necesario hacer como en el libro: controlar todos y cada uno de los documentos que quedan como testimonio del pasado, destruir los incómodos e inventarse otros. No, basta con la constante presencia de la televisión, alimentar a la gente con propaganda, y calentar las redes sociales con mensajes sencillos, repetitivos, aunque no sean verdad, sino postverdad al estilo Trump. Tú afirma algo con toda tu cara de cemento, que ya se encargarán de repetirlo una y otra vez quienes quieren comprarte el argumento, sin contrastar ni profundizar, y acabará creyéndoselo una mayoría suficiente.

Y si luego los hechos te desdicen, tú inmediatamente di lo contrario, y que siempre lo sostuviste. Cambias el discurso en mitad del partido y no pasa nada. La gente tenemos menos memoria que Dory la de Nemo, y nos creemos de verdad que donde un político dijo A (y lo oímos) en realidad dijiste B (y creemos que de verdad es lo que oímos). Es un truco de tarotista, mentalista y mago de los de toda la vida.

Y sigue funcionando.

Hay argumentos que la gente siempre está dispuesta a comprar:
… todas las cosas malas de la vida que te pasan, siempre son culpa del otro;
… siempre hay una solución sencilla y fácil que es la que yo te doy;
… y si no te pasan cosas realmente malas, ya me ocupo yo de inventarlas y hacerte creer que eres víctima de ellas, para incitar tu odio, tu sentimiento de humillación y poderte usar como masa que simplemente sienta, y no piense.

Así se explica el populismo, de izquierdas y de derechas, los partidos excluyentes –en suma- que sólo quieren una sociedad con los que han conseguido convencer de su verdad y no una en la que quepamos más o menos todos. Da carta blanca para odiar, escupir, humillar y aislar a todo el mundo que no te gusta y encima te sientas bien por ello porque el grupo (los guays, los enrollados, los molones) te lo jalea.

La cosa es que funciona. Y, ¡ojo! Que nadie se crea a salvo de dejarse atrapar por estos cantos de sirena. Todos podemos ser víctimas de las mentiras de los medios y de los políticos, y encima creernos muy listos porque pensamos que sabemos algo que el resto no sabe.

Y nos engañan como a niños.

Por eso hay que estar alerta y entender cómo funciona la propaganda, y cómo nos mienten y manipulan los medios y los políticos.

Así que, en mi opinión, si crees que 1984 sólo está hablando del estalinismo, me parece que te has quedado en la superficie.

domingo, 15 de octubre de 2017

#13 La pasión de Juana de Arco


En FilmAffinity

La passion de Jeanne d’Arc
Año: 1928
País: Francia
Director: Carl Theodor Dreyer


El rostro humano como abismo en el que perderte.

            Suelo decir que a unos les gustan las pelis y a otros, el Cine como arte. Yo soy afortunada y disfruto de las dos cosas, pero entiendo que haya gente a quien el cine mudo no le diga nada.

Porque esto es Arte, con mayúsculas, pura estética, hondura y drama que tienes que captar con paciencia. Y eso no le va a todo el mundo.

Aquí lo importante no es lo que te cuenta sino cómo te lo cuenta. La historia es archisabida. A Juana, que luchó vestida de hombre en los ejércitos franceses, la capturan y la llevan a Ruán, dominado por los ingleses. La someten a juicio eclesiástico como hereje y al final acaba quemada en la hoguera.

A lo largo de una hora y pico, ves a una joven simple y analfabeta interrogada por hombres duros, que la engañan, la presionan, la amenazan con torturas, se burlan de ella y, al final, la queman en la hoguera.

Como toda obra de arte, puede provocarte lecturas cercanas a tus circunstancias y preocupaciones personales, aunque no fueran las que el autor tenía en mente cuando la creó. Por eso son imperecederas, porque cada generación encuentra, en la misma obra, cosas diferentes.

Es muy fácil hacer una interpretación feminista: una mujer asaltada, abrumada, violentada y asesinada por el patriarcado.

O como una colisión de fanatismos: el delirio individual de una pobre enferma que oye voces, y el institucionalizado de quienes afirman la existencia del demonio como fuente de todo aquello que quieren reprimir.

Sea como sea, te lo cuenta con primerísimos planos que son, simplemente alucinantes. Cada uno de ellos valdría como una fotografía impresionante. No es una película dinámica, sino estática, de imagen tras imagen profunda, emocional.

La fotografía en blanco y negro se benefició de un tipo de película llamada pancromática, que captaba todas las longitudes de onda, todos los matices del gris, y por eso captaba a la perfección los rostros sin maquillar de sus actores. La pureza del rostro de María Falconetti (o Renée Jeanne Falconetti, como a veces se llamó a esta actriz) contrasta con los rostros deformes, con sus granos, sus arrugas, sus ojos perdidos en cuencas, de sus inquisidores.

Dreyer montó todo un decorado bien caro para la época. Pero no era para sacarlo en la película, sino para que los actores se sintieran rodeados de un entorno propio del siglo XV. Lo importante no es ese montaje, sino las personas.

Y luego están los encuadres, que en más de un momento recuerdan al expresionismo alemán (tanto cinematográfico como de las artes plásticas) de la época. Dreyer usa una y otra vez el contrapicado (tomas desde abajo) para enfatizar la perspectiva de la joven presionada por todos esos hombres que la rodean.

La historia de la película tiene su miga. Muchos nacionalistas franceses (oh, sí, el nacionalismo, esa ideología venenosa que destruye el entendimiento humano y la más elemental racionalidad) dudaba de que Dreyer, danés y no católico, pudiera tratar bien a su heroína nacional. Hubo protestas, como la del arzobispo de París, que logró que la censura hiciera cortes. En Reino Unido directamente se prohibió, porque los soldados ingleses en la película se burlaban de Juana y parodiaban la pasión de Cristo en una escena que les debió parecer muy fuerte porque, claro, los soldados británicos nunca han abusado de sus víctimas, y menos en la Edad Media (sarcasmo).

Lo siento, tíos, si hay cosas que hieren vuestro nacionalismo, igual lo que está mal no es la obra de arte que os ofende, sino vuestra ideología caduca, decimonónica e intrínsecamente perversa.

Sufrió la quema tanto del negativo original como del segundo montaje que hizo Dreyer a base de descartes.

Sin embargo, en los años ochenta, se produjo el milagro. En una institución psiquiátrica noruega apareció una copia del original de Dreyer, que es la que ahora puede verse, incluso por internet.

Lo mejor es ver esta película sin ninguna de las músicas que a lo largo de los años le han puesto. Muda, en silencio, con un ambiente monacal, centrada tu mirada sólo en ese puro blanco y negro de los rostros, dejándote impregnar de puro arte plástico. Casi como si estuvieras viendo fotos hiperrealistas de Nicholas Nixon (visité una exposición suya este septiembre pasado en la fundación Mapfre de Madrid y me dejó totalmente noqueada).

Es también una película de esas de “cine judicial” que es un subgénero por derecho propio. El guion se basó en las actas auténticas del proceso. Pero, en mi opinión, como el interrogatorio hay que seguirlo con los intertítulos, queda muy mermado. El cine mudo era un cine de imágenes, no de palabras.

Si te gusta el Cine, si te gusta el Arte, esta película es para ti. Si sólo quieres ver pelis que te entretengan, pues no, te parecerá un pestiño aburrido.

Para saber más: consúltese la Wikipedia, Film Affinity o la Internet Movie Data Base

En You Tube he encontrado esta versión de la película. A ver cuánto dura colgada. Yo anulé el volumen para quitarle la música y verla realmente muda.

sábado, 14 de octubre de 2017

#26 Estelas de Axum

Obelisco de Axum
Por O.Mustafin (2016)
[CC0], via Wikimedia Commons



Tipo de construcción: sitio arqueológico
Época: Ss. I-XIII
Lugar: Etiopía


El antiguo reino etíope de Axum (o Aksum), centro de una potencia comercial marítima que ya existía en la época romana. Se recuerdan sobre todo sus estelas.

Existente ya en tiempo de los romanos, alrededor del año 356 su dirigente se convirtió al cristianismo, más tarde fue aliado de los bizantinos contra los sasánidas que habían adoptado el zoroastrismo.

La arquitectura más destacada son las estelas (hawilts) talladas en simples bloques de roca. Más tarde, la arquitectura axumita talló iglesias enteras, lo que se emuló luego en Lalibela y por toda la provincia de Tigray, pero de eso hablaré otro día.

Estos obeliscos tienen una antigüedad de unos 1.700 años. Los etíopes los han convertido en un elemento de su identidad. La mayor estela llega a los 33 metros de alto y se la llama así simplemente, Gran Estela, se cree que cayó y se rompió durante su construcción, o muy poco después.

El obelisco de Axum, por otro lado, alcanza los 24,6 metros. Se lo llevó Mussolini a Italia durante la guerra de Abisinia en 1937, como es habitual en todas las guerras. El espolio va de suyo. Italia no se lo devolvió hasta 2005 y se volvió a instalar el 31 de julio de 2008. Esta estela ya estaba rota en pedazos antes de embarcarla.

La siguiente en altura es una de 24 metros, que se llama “Estela del rey Ezana”.

«Axum» fue declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1980, y en su página web la describen así: 

Ubicadas cerca de la frontera septentrional de Etiopía, las ruinas de la ciudad de Axum señalan el emplazamiento del centro del poder etíope en la Antigüedad, cuando el reino del mismo nombre era el más poderoso de los estados situados entre el Imperio Romano de Oriente y Persia. Las ruinas colosales de Axum datan de los siglos I a XIII y comprenden obeliscos monolíticos, estelas gigantescas, sepulturas reales y vestigios de antiguos castillos. Mucho tiempo después de que se consumara la decadencia política de la ciudad (hacia el siglo X), las ceremonias de coronación de los emperadores etíopes se seguían celebrando en esta ciudad.
Como siempre, para saber más, podéis empezar por la wikipediaEn la página dedicada a los viajes Destino Infinito dedican un artículo al “Campo de estelas en Axum” y aquí, la noticia en Radio Televisión Española de cuando el obelisco de Aksum regresó a Etiopía.

En YouTube, documental sobre el auge y caída del reino axumita

martes, 10 de octubre de 2017

#17 Bolero

Maurice Ravel en Montfort-l'Amaury en 1928
(Biblioteca nacional de Francia)
[Dominio público], via Wikimedia Commons
Boléro


          

Compositor: Maurice Ravel
Estreno: Ópera Garnier (París), 22 de noviembre de 1928


Archiconocida obra repetitiva y obsesiva.


Esta es, sin lugar a dudas, la música más popular de Ravel. Lo era ya antes de que la utilizaran como música de polvete en una peli de finales de los setenta, y sigue siéndolo ahora.

Fue un encargo de la bailarina Ida Rubinstein, que le pidió a Ravel un «ballet de carácter español» que representaría con su compañía, «Les Ballets Ida Rubinstein». Ravel, con madre vasca de origen español, era muy dado a inspirarse en música de nuestro país. Al principio, pensó en un fandango, pero resultaba demasiado rápido, así que optó por otro baile tradicional de origen andaluz, el bolero. Ojo, que no hay solo bolero en España, también hay un bolero cubano y un bolero ranchero en México.

Se estrenó en el año 1928, con una coreografía de Bronislava Nijinska y con decorados de Alexandre Benois. Aunque la idea de Ravel era homenajear un poco la ópera Carmen,  ambientando el ballet en un exterior fabril, lo cierto es que al final Benois la puso en un café de Barcelona, con una bailarina de flamenco baila sensualmente sobre una mesa mientras los hombres, sentados en mesas a su alrededor, juegan a las cartas.

La versión orquestal se estrenó en París, el 11 de enero de 1930,

Musicalmente es casi un estudio de las sonoridades de los instrumentos a través de la repetición de un solo tema (que se puede dividir en dos partes, A y B) de treinta y dos compases primero por un instrumento y luego por otro, pero siempre con un ritmo de fondo, el constante redoble de la caja. Ravel lo consideraba poco más que un ejercicio de orquestación, dice la Wikipedia, pero para nosotros es evidente que significa mucho más.

Como suele ocurrir con estas piezas tan conocidas, hay versiones para dar y tomar. Es más, el tempo de la obra es interpretado a su manera por según qué director de orquesta. Es famoso que Toscanini lo interpretaba muy rápido, lo que no gustó nada a Ravel. Así es difícil dar con una que sea universalmente aceptada como la mejor rendición de la partitura.

Una que es bastante segura es la de Pierre Monteux de 1964, con la orquesta sinfónica de Londres. Es un disco para la Phillips que, además del Boléro, tenía La valse y Ma mère l’oye.

Para saber más, la Wikipedia de donde he sacado muchos de los datos de esta entrada. La vinculación de esta obra con España hace que se hayan publicado interesantes artículos en los principales periódicos españoles. El Mundo publicó en su revista “Maurice Ravel (o el bolero)”el ABC “El cerebro enfermo detrás del Bolero de Ravel” y El País echa su cuarto a espadas con “El ‘Bolero’ de Ravel ya no es de Ravel”.

En You Tube he encontrado esta magnífica Guía de audición, que recomiendo totalmente para entender un poco mejor la obra y apreciar las sonoridades de los distintos instrumentos que van interpretando el tema sucesivamente. Dirige Gustavo Dudamel.



sábado, 7 de octubre de 2017

#25 Teotihuacán

Pirámide de la Luna
Por Deror_avi (2015)
[CC BY-SA 4.0]
Via Wikimedia Commons

Tipo de construcción: capital de un estado (hoy yacimiento)
Época: precolombina (siglos I-VII)
Lugar: Estado de México (México)


La “ciudad de los dioses”, una de las más impresionantes de la América precolombina… Y lo suficientemente grande como para que las riadas de turistas se dispersen y no te agobien demasiado.

Pues allá sigo virtualmente, por las Américas, mirando qué monumentos impresionantes dejaron sus habitantes.

Como conozco menos la historia de Mesoamérica que la de Eurasia, me tengo que fiar aquí de las cronologías establecidos por otros. Al estar haberse desarrollado en la Prehistoria, esto es, literalmente, sin relato escrito cognoscible para nosotros, estamos hablando generalmente de pura Arqueología. No por el grado de civilización que se alcanzó en la zona, del que son prueba maravillosa las pirámides de este yacimiento.

Recomiendo en este sentido el artículo de la wiki sobre la Cronología de Mesoamérica que diferencia cinco períodos: Paleo-Indio / Arcaico / Preclásico / Clásico y Posclásico. Teotihuacán encajaría, en su mayor parte, en el horizonte cultural clásico.

Advertencia para los europeos: Esto no es azteca, ¿vale? Ni lo destruyeron los españoles. Lo digo porque muchas veces en Europa la gente cree que la América precolombina estuvo formada por mayas y aztecas en México, incas en el Perú y ya está. Pues no, igual que aquí hubo persas o babilonios o romanos, civilizaciones que luego se extinguieron, o transformaron en otras entidades, lo mismo ocurrió en Mesoamérica, que tiene un rico pasado aún por desvelar por completo.

Os cuento qué es eso de Mesoamérica. Es una región cultural que se extendió por gran parte de Centroamérica y la mitad sur de México. De nuevo se puede profundizar en la wiki pero para que nos entendamos hay elementos claves que la diferenciaban de sus vecinos del norte y del sur, simplificando mucho-mucho: el cultivo del maíz, las herramientas de piedra y los sacrificios humanos.    

A lo que vamos. Teotihuacán. No sabemos qué nombre se daban a sí mismos quienes vivieron aquí, ni parece que terminara por un conflicto externo, sino más bien por un colapso interno, pero saberse no se sabe. Cuando una civilización posterior, los mexicas, llegaron a la zona, ya estaba en ruinas, y son ellos quienes llamaron a este sitio Teotihuacán, palabra de origen náhuatl.

Era una auténtica ciudad-estado, ordenada por cuadrículas, más extensa que la Roma Imperial (aunque obviamente vivieron muchas menos personas, unas cien mil, cuando en Roma se alcanzó el millón y medio en torno al año 150). Como no se sabe gran cosa de sus habitantes, es terreno abonado a las especulaciones ridículas de los magufos. Donde hay historia escrita, como por ejemplo el Imperio Romano, se atreven poco a decir tonterías. Así que, por favor, no hagan caso de magias, misterios y aliens, lo mejor es admirarse de lo que van revelando los arqueólogos, que suele ser más admirable que las fantasías. Uno puede elucubrar qué significaba esto o aquello, pero no entregarse a delirios de misterios-misteriosos.

La «Ciudad prehispánica de Teotihuacán» fue declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1987, y en su página web la describen así

Situada a unos 50 km de México, la ciudad sagrada de Teotihuacán –“lugar donde fueron creados los dioses”– fue edificada entre los siglos I y VII. Se singulariza por sus monumentos de vastas dimensiones, en particular las pirámides del Sol y la Luna y el templo de Quetzalcoatl, que están dispuestos con arreglo a un trazado geométrico y simbólico a la vez. Esta ciudad fue uno de los focos culturales y artísticos más importantes de Mesoamérica y su influencia sobrepasó ampliamente los confines de la región circundante.

Aprovecho este artículo para advertir contra quienes, viendo pirámides por todo el planeta, de China a América (donde está una de las más grandes, la de Cholula), pasando por Egipto, se inventan teorías esotéricas sobre el poder de las mismas, llegando a decir chorradas de extraterrestres, o que la presencia de pirámides mejora el sistema inmunológico, disminuye el riesgo sísmico y hasta aumenta la producción de petróleo (la idiotez humana nunca deja de sorprenderme).

Como es habitual, la respuesta sencilla es la más probable (la navaja de Ockham y tal): se trata de la forma mejor de construir sin argamasa, ya que el peso de cada hilada de piedras descansa directamente sobre la anterior.

Como cada hilada es más pequeña que la que tiene debajo, “se evitan los momentos de fuerza propios de construcciones basadas en prismas de base cuadrada o similares” ("Pirámides por todas partes"). 

Diseñar una pirámide es por lo tanto mucho más sencillo, no necesita cálculos complejos. Por todo ello las puede construir casi cualquiera, son pesadotas pero prácticamente eternas. 

Al ser casi imposible que se derrumben, nos han llegado pirámides desde tiempos muy antiguos. O sea, que tiene su lógica que las construcciones humanas más remotas adopten precisamente esta forma geométrica.

Como siempre, para saber más, podéis empezar por la wikipedia

Sitio dedicado a Teotihuacán en el Instituto Nacional de Arqueología e Historia

Artículo en El País de este mismo año sobre el hallazgo de un nuevo túnel en el yacimiento y lo que esto significa: “Teotihuacán, enamorada del inframundo”.

En YouTube, documental sobre este sitio arqueológico (me ha resultado un poco difícil encontrar uno que no tenga elementos fantasiosos)

martes, 26 de septiembre de 2017

#11 Lucía de Lammermoor

Eteri Lamoris en la escena de la locura (2014)
Por Ester888 [CC BY-SA 4.0]
Via Wikimedia Commons

Lucia di Lammermoor

Estreno: Nápoles, 26 de septiembre de 1835

Compositor: Gaetano Donizetti

Libreto en italiano: Salvatore Cammarano, basado en La novia de Lammermoor de Walter Scott.


Tal día como hoy se estrenó, en el Teatro San Carlos de Nápoles, esta ópera, la que posiblemente sea la obra maestra de Donizetti.

Dentro de la ópera italiana, Gaetano Donizetti es uno de los que representan el llamado bel canto, música preciosa y muy cantable. Esta es una de las obras cumbres de este género.

Se basa en una historia de Walter Scott, La novia de Lammermoor. El escocés vio varias de sus obras convertidas en ópera, porque son muy entretenidas y tienen personajes memorables. En la época romántica se puso de moda todo lo escocés, como algo exótico, brutal, arrebatado y bello.

La historia que cuentan tiene un planteamiento Romeo y Julieta. Lucía y Edgardo están enamorados, pero sus familias están enemistadas. Cuando él tiene que marchar a Francia por temas políticos, se comprometen en secreto. Hacen creer a Lucía que él le ha sido infiel, y accede a casarse con el novio que le ha buscado su hermano. Justo cuando acaba de firmar el contrato matrimonial reaparece su enamorado Edgardo. Lucía enloquece, en la noche de bodas mata a su marido, y, después de cantar espléndidamente ensangrentada ante los invitados, muere. Cuando Edgardo lo sabe, se suicida para unirse a ella más allá de la muerte.

Como veis todo muy arrebatado y romántico, con el exotismo de ambientarse en Escocia, y con una música maravillosa. Es una de esas óperas que sirve para que las sopranos de coloratura se luzcan, ya sabéis, esas que sobre todo hacen muchas escalas y gorgoritos, para entendernos.

Creo que es de las que puede gustar a cualquiera que se acerque por primera vez al género operístico.

¿Números a destacar? ¡Puf, hay unos cuantos! Del acto I, citaría la despedida de los amantes (Ah! Verrano a te sull’aure). Luego, en el acto II, la escena de los esponsales entre Lucía y Arturo, con Edgardo irrumpiendo al final; es el sexteto Chi mi frena, del que se dice que es el concertante más famoso de toda la historia de la ópera. El tercer y último acto nos presenta dos momentos sublimes: primero, la escena de la locura de Lucía (Il dolce suono) y luego la de Edgardo entre las tumbas de sus antepasados (Tombe degli avi miei – Fra poco a me ricovero).

Aquí os dejo a Renata Scotto en la escena de la locura



Como grabación, recomiendo una de las clásicas, la que a principios de los años 1970 dirigió Richard Bonynge para la Decca, con Joan Sutherland como Lucía y Pavarotti haciendo de Edgardo. Otros cantantes: Sherrill Milnes, Nicolai Ghiaurov, Ryland Davies y Tourangeau. El coro y la orquesta son los del Covent Garden de Londres. Es de justicia, porque después de Maria Callas, la Sutherland es posiblemente la que más hizo para que esta ópera se recuperase para el repertorio.


Para saber más, la wikipedia. El libreto, en español e italiano, breve resumen de la trama y grabaciones destacadas, en Kareol

jueves, 21 de septiembre de 2017

#24 Joya de Cerén

Estructura 12 en el área 1 (2012).
Por Mariordo (Mario Roberto Duran Ortiz)
[CC BY-SA 3.0]
Via Wikimedia Commons



Tipo de construcción: yacimiento
Época: precolombina (400-600)
Lugar: La Libertad (El Salvador)

La Pompeya de América.

Y mientras en Europa andábamos con los pueblos germánicos y los bizantinos, en Centroamérica se desarrollaba la cultura maya que aún se puede ver, casi por milagro, en lugares como este yacimiento arqueológico llamado la Joya de Cerén.

La historia de los reyes y las guerras tiene su punto de novelita de aventuras, pero cada vez me convenzo más de que el relato interesante de verdad es el de las formas de vida de la mayoría de la gente: qué comían, cómo vivían, sus casas, sus vestidos, sus relaciones normales. Suena más auténtico igual, simplemente, porque afectó a más personas.

La erupción del Loma Caldera alrededor del año 600 cubrió de cenizas esta aldea. No se han encontrado cadáveres, lo que significa que afortunadamente, la gente pudo huir. Pero atrás dejaron estructuras, utensilios y alimentos, protegidos por cinco metros de ceniza volcánica, hasta que el sitio se descubrió en 1976.

Aquí encontramos ese relato histórico que -digo yo- nos interesa más: la vida real de la gente normal.

Vivían en casas con tres partes diferenciadas: dormitorio, cocina y bodega. Dice la wiki que podrían tener una cuarta estructura, como taller o temazcal (una sauna comunal).

Entre los utensilios que podemos ver hay vasijas, platos, lanzas, cuchillas o piedras de moler.

Pero quizá lo más informativo es la vegetación que se conservó, gracias a que huyeron por pies sin llevarse la comida. Son lo que se llaman restos paleoetnobotánicos. Se han identificado frijoles, cacao y chiles y, lo que es de gran importancia, la primera evidencia de cultivo de mandioca en el Nuevo Mundo.

El «Sitio arqueológico de Joya de Cerén» fue declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1993, y en su página web lo describen así

Al igual que las ciudades romanas de Pompeya y Herculano, la comunidad agrícola prehispánica de Joya de Cerén fue repentinamente sepultada por una erupción del volcán Laguna Caldera hacia el año 600. Gracias a su perfecto estado de conservación, los vestigios de este sitio aportan un testimonio excepcional sobre la vida cotidiana de los agricultores mesoamericanos de esa época.

Para los europeos que no sepáis muy bien por dónde anda El Salvador (que me perdonen los americanos, que seguro que lo saben de sobra): más o menos a la mitad de Centroamérica, de cara al Pacífico. El resto (Panamá, Guatemala o Costa Rica, por ejemplo) tienen costas a las dos orillas, y Belice sólo al Caribe.

Como siempre, para saber más, podéis empezar por la wikipedia.

En ArquetuR hay información sobre el sitio y su museo.

La Secretaría de Cultura del gobierno salvadoreño, dedica esta página al Parque arqueológico Joya de Cerén

En YouTube, documental sobre el sitio arqueológico Joya de Cerén: